
Mientras escucho los increíbles compases del Atom Heart Mother, disco fundamental dentro de la discografia de los Floyds, me vienen a la mente dos imagenes relacionadas al desaparecido pianista; la primera la extracto del Concierto en Pompeya, cuando esos acordes suyos daban pie a la atmosférica Echoes, y la segunda, la del Live 8, cuando vi a Pink Floyd por primera vez en una transmisión en vivo y directo.
Wright, era uno de los fundadores de Pink Floyd junto al también fallecido Syd Barret, Nick Mason, Roger Waters y Bob Klose. Autor de inolvidables temas como The Great Gig in the Sky y Us and Them, Richard participo en casi todos discos del legendario cuarteto ingles a excepción del The Final Cut, que debido a peleas internas con Waters tuvo que salirse de la banda.
Por eso me gusto verlos de nuevo juntos en el Live 8, donde se veía que las viejas rencillas habían quedado atrás y además, que para el más soñador de los fans, abría una remota posibilidad que Pink Floyd salga nuevamente de gira, pero con la noticia de hoy todo se fue por los suelos.
Llore como un niño de 7 años cuando murió George Harrison el 2001, ahora vuelvo a llorar por otro genio musical. Q.E.P.D. Rick.